EL ÉXITO COMIENZA CON EL PENSAMIENTO



Si piensas que estás vencido, lo estás.
Si piensas que no te
atreves, no
lo harás.
Si piensas que te gustaría ganar pero no puedes,
no lo lograrás.
Si piensas que perderás, ya has perdido.
Porque en el
mundo encontrarás
que el éxito comienza con el pensamiento del hombre.
Todo está en el
estado mental.
Porque muchas carreras se han perdido
antes de haberse
corrido,
y muchos cobardes han fracasado
antes
de haber su trabajo
empezado.
Piensa en grande y tus hechos crecerán.
Piensa en pequeño y
quedarás atrás.
Piensa que puedes y podrás.
Todo está en el estado
mental.
Si piensas que estás aventajado, lo
estás.
Tienes que pensar
bien para elevarte.
Tienes que estar seguro
de ti mismo
antes de
intentar ganar un premio.
La batalla de la vida
no siempre la gana
el
hombre más fuerte, o el más ligero,
porque,
tarde o temprano, el hombre que
gana
es el que cree poder hacerlo.


Sacado de un poema del Dr. Christian Barnard.

18/01/08

¿PORQUE TE ADMIRO?

¿Porqué te admiro? Te admiro amigo del alma, por el simple hecho: De vivir la vida. Porque para ti un nuevo amanecer es una oportunidad y un comienzo, para cerrar las viejas heridas. Porque sales cada mañana llevando para todos: Una sonrisa y dejando detrás de ti, los malos ratos. ¿Por qué te admiro? Porque tienes el don de escuchar y la paciencia infinita de entender, hasta los problemas de un niño. Porque en tu andar lento y seguro resplandeces con esa luz divina y esa seguridad, que muchos envidian... Porque cuando estoy herido siempre tienes una palabra mágica para mitigar mis heridas... Por saber compartir conmigo la vida, que en el bosque habita, y el glorioso vuelo de una golondrina... Porque cuando mi alma necesita paz tu silencio callado... dicen más que mil palabras. Por aceptarme como soy sin criticar mis defectos y alabando mis virtudes... ¿Por qué te admiro? Por aceptarme como soy, ayudando a ver mis errores y a mejorar el paso de mi vida... Por tu tenacidad y esa fuerza que te hace levantarte siempre dejando atrás, tus penas y amarguras. Porque eres mágico, divino... porque eres una de las bendiciones que Dios mando como regalo a mi vida. Porque puedo decir con orgullo a todos Hay, ¿ves a esa persona? Pues esa persona es: mi amigo Anónimo

ESPERARE

Esperaré a que crezca el árbol y me dé sombra. Pero abonaré la espera con mis hojas secas. Esperaré a que brote el manantial y me dé agua Pero despejaré mi cauce de memorias enlodadas. Esperaré a que apunte la aurora y me ilumine. Pero sacudiré mi noche de postraciones y sudarios Esperaré a que llegue lo que no sé y me sorprenda Pero vaciaré mi casa de todo lo enquistado. Y al abonar el árbol, despejar el cauce, sacudir la noche y vaciar la casa, la tierra y el lamento se abrirán a la esperanza. Benjamín González Buelta

NO JUZGUEMOS

Lo que juzgamos que es obvio casi nunca lo es en verdad. Lo que juzgamos que es verdad casi nunca lo es en absoluto. Lo que juzgamos que es absoluto casi nunca lo es para siempre. Lo que juzgamos que es para siempre casi nunca va más allá del mañana. Lo que juzgamos que es hasta mañana casi nunca llegará allá, de hecho. Cuando juzgamos, casi siempre lo hacemos con nuestros sentimientos y sin tener, muchas veces, el conocimiento de todo el contexto. Nos falta comprender lo que es la transitoriedad de la vida. Por eso, en la mayoría de las veces erramos... Atento a ello, lo mejor es no juzgar nunca... a nada, ni a nadie. Todo en la vida tiene una razón de ser y de existir, y muchas veces los motivos escapan a nuestra comprensión limitada de la vida. Recordemos que, en la vida, somos aprendices y no jueces.

NO SE PUEDE

No se puede prohibir ni se puede negar el derecho a vivir la razón de soñar No se puede prohibir ni el creer ni el crear ni la Tierra excluir ni la Luna ocultar No se puede prohibir ni una pizca de amor ni se puede eludir que retoñe la flor. Ni el alma vibrar ni el pulso latir ni la vida en su andar no se pueden prohibir No se puede prohibir la elección de pensar ni se puede impedir la tormenta en el mar No se puede prohibir que en un vuelo interior un gorrión al partir busque un cielo mejor No se puede prohibir un impulso vital ni la gota de miel ni el granito de sal ni las ganas sin par, ni el deseo sin fin de reír, de llorar, No se puede prohibir No se puede prohibir el color tornasol de la tarde al morir en la puesta del sol No se puede prohibir el afán de cantar ni el deber de decir lo que no hay que callar Sólo el hombre incapaz de entender, de sentir ha logrado al final su grandeza prohibir Y se niega el sabor y la simple verdad de vivir el amor y en total libertad Si tuviera el poder de poder decidir dictaría una ley: ES PROHIBIDO PROHIBIR. (autor: Eladia Vázquez)

LLENALO DE AMOR

Siempre que haya un vacio en tu vida, llénalo de amor. Adolescente, joven, viejo: siempre que haya un vacio en tu vida, llénalo de amor. En cuanto sepas que tienes delante de ti un tiempo baldío, ve a buscar al amor. No pienses: «sufriré». No pienses: «me engañarán». No pienses: «dudaré». Ve, simplemente, diáfanamente, regocijadamente, en busca del amor. ¿Qué índole de amor? No importa: todo amor está lleno de excelencia y de nobleza. Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas..., pero ama siempre. No te preocupes por la finalidad de tu amor... él lleva en sí mismo su finalidad. No te juzgues incompleto porque no responden a tus ternuras... el amor lleva en sí su propia plenitud. Siempre que haya un vacio en tu vida, llénalo de amor. Anónimo

EN EL CAMINO APRENDI

En el camino aprendí que llegar alto no es crecer que mirar no siempre es ver ni que escuchar es oír ni lamentar es sentir ni acostumbrarse es querer. En el camino aprendí que andar solo no es soledad que cobardía no es paz ni ser feliz, es sonreír y que peor que mentir es silenciar la verdad En el camino aprendí que puede un sueño de amor abrirse como una flor y como esa flor morir, pero en su breve existir es todo aroma y color. En el camino aprendí que la humildad no es sumisión la humildad es ese don que se puede confundir: no es lo mismo ser servil que ser un buen servidor. Anónimo

EN EL CAMINO APRENDI

En el camino aprendí que llegar alto no es crecer que mirar no siempre es ver ni que escuchar es oír ni lamentar es sentir ni acostumbrarse es querer. En el camino aprendí que andar solo no es soledad que cobardía no es paz ni ser feliz, es sonreír y que peor que mentir es silenciar la verdad En el camino aprendí que puede un sueño de amor abrirse como una flor y como esa flor morir, pero en su breve existir es todo aroma y color. En el camino aprendí que la humildad no es sumisión la humildad es ese don que se puede confundir: no es lo mismo ser servil que ser un buen servidor. Anónimo